Acabo de leer en un blog que algunos devotos y sacerdotes de Hekate no somos buenos sacerdotes
porque no publicamos cosas en Facebook o nuestro trabajo en las redes sociales. Era un blog inglés de una persona con la que he tenido algún que otro roce, entonces no voy a citarlo, pero si que me gustaría hablar sobre mi opinión.
No todo son redes sociales. No todo es Facebook. Me pregunto cuantas de las personas que le escriben a los dioses en sus estados ( entre los que yo me encuentro, claro está ) han hecho el acto físico antes de encender una vela en el altar de su casa y hablar con los dioses a través de ese acto. Cuantas personas tiran fotos a los rituales, nada más terminar en vez de tomarse unos minutos de reflexión y meditación. Cuantas cosas que no se deberían haber publicado, por estar protegidas por tradiciones y bajo pactos de secreto se han publicado para conseguir fama o likes? Cuantos templos virtuales tienen un sitio físico en el que duermen? Cuantos "hermanos" electrónicos han hablado si quiera una vez por Skype?
Yo no soy nada, ni nadie para juzgar. Soy devota de Hekate y me cuesta trabajo considerarme su sacerdotisa en los últimos tiempos. Considero que quizás el tiempo que llevo en su camino me "avala" para poder enseñar ciertas cosas, pero lo que si que tengo claro es que bajo mi punto de vista, hay que respetar que algunos de nosotros hayamos decidido dar un paso atrás respecto al trabajo que mostramos en las redes y no seamos tan públicos. Los Dioses siempre guardan sus propios trucos para llegar a todos y si hay alguien que necesita tu ayuda, o la mía, la va a encontrar sin necesidad de que seamos amigos de Facebook o sin ver una foto de mi altar en mi perfil la noche de luna nueva.
Se que la mayoría de la gente tiene mi misma opinión, pero es que es lo último que me faltaba por leer en la red, que sin fotos y videos en Facebook, no somos devotos reales de una deidad. Para flipar, en colores.
Tiendo siempre a pensar como reaccionarían "los ancestros" si recibieran una noticia así. Es divertido imaginarse a Pitágoras tocándose la barba y diciendo "entiendo" mientras se ríe por dentro o a Sócrates preguntando mil veces que es lo que te lleva a publicar las cosas en internet y por que.
No me enrollo más, se que las cosas han cambiado. Que las Ordenes están en Internet y que gracias a esta tremenda herramienta hemos avanzando a pasos de gigantes. No dejamos que nuestros propios pasos nos engullan como agujeros negros y destrocemos con ello, lo que nos queda.
Abrazos grandes, que sus antorchas brillen siempre en nuestras noches :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario